DOOM: The Dark Ages fue uno de los mejores videojuegos del año pasado. Ahora, la veterana franquicia regresa para cerrar esta etapa con su expansión DOOM: The Dark Ages – Revelations, una nueva aventura donde el DOOM Slayer vuelve a enfrentarse a las fuerzas del infierno en una historia que expande el universo del juego.
Herido y traicionado, el Slayer es enviado a un despiadado purgatorio del que solo podrá escapar enfrentando las verdades que lo atormentan y forjando una nueva fuerza con la ayuda de un misterioso aliado. Para lograrlo, deberá abrirse paso entre hordas de demonios y enfrentarse a una abominación creada por los dioses.
Con una duración cercana a las cuatro horas, hay una sola palabra para describir este DLC: badass. Revelations añade tres nuevos niveles ambientados en el purgatorio, repletos de nuevos escenarios, secretos y acertijos que obligan al jugador a explorar antes de volver a lanzarse a la acción. El equilibrio entre exploración y combate mantiene el ritmo de la expansión de principio a fin.
Una de las cosas que más me gustó es que el DLC no pierde el tiempo y pone a prueba al jugador desde los primeros minutos. Probablemente no hayas jugado DOOM: The Dark Ages desde su lanzamiento, por lo que el inicio sirve para recuperar el ritmo de combate. Afortunadamente, esa sensación desaparece rápidamente gracias a lo natural que vuelve a sentirse el gameplay.
La gran novedad es la Chain Spear, una lanza que amplía considerablemente las posibilidades del combate. No solo sirve para desplazarte o atraer objetos del escenario, sino que también se convierte en una poderosa arma ofensiva cuando se combina con el escudo. Es una incorporación que encaja perfectamente con el arsenal del Slayer y aporta una nueva capa de estrategia durante los enfrentamientos.
La exploración también recompensa al jugador. A lo largo de los escenarios podrás encontrar piezas de plata para mejorar tus armas y habilidades, lo que incentiva revisar cada rincón del mapa antes de avanzar. Si eres de los que buscan completar todo al 100 %, aquí encontrarás suficientes razones para regresar a los niveles.
En cuanto a los enemigos, regresan varios demonios clásicos junto con nuevas amenazas que elevan el nivel de dificultad. Xal’Goroth, Buzzsaw y Warlock ofrecen combates memorables, pero quien realmente roba el protagonismo es Arch-vile, un enemigo que constantemente obliga a cambiar de estrategia y que fácilmente se convierte en uno de los mayores retos de toda la expansión.
Narrativamente, Revelations conecta de buena manera los acontecimientos de DOOM: The Dark Ages con DOOM (2016) mientras explora parte del pasado del Slayer. Incluso incorpora segmentos inspirados en los primeros juegos de la franquicia, un detalle que seguramente apreciarán los seguidores de toda la vida. Sin embargo, terminé con sentimientos encontrados respecto a la historia. Esperaba revelaciones más importantes y un cierre con mayor impacto emocional. Al tratarse de una precuela, la narrativa tiene que respetar el camino que ya conocemos, lo que limita un poco las sorpresas que puede ofrecer.
DOOM: The Dark Ages – Revelations es un excelente cierre para esta etapa de la franquicia. Sus nuevos escenarios, la Chain Spear y los intensos combates hacen que valga la pena regresar al purgatorio una vez más. Aunque la historia pudo ofrecer revelaciones más importantes, el gameplay sigue siendo espectacular y demuestra por qué DOOM continúa siendo uno de los mejores FPS del mercado. Si disfrutaste el juego base, este DLC es una compra obligada. Y si este termina siendo el adiós de esta etapa de la saga, es una despedida más que digna.





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