El universo de DC Comics se encuentra en una etapa bastante curiosa. Está desarrollando su nuevo universo cinematográfico, tratando de recuperar la confianza del público y, sobre todo, de sacar buenos proyectos. Ahora, luego de haber debutado el año pasado, Supergirl finalmente regresa para protagonizar su propia película en una aventura intergaláctica.
Basada en el aclamado cómic Supergirl: Woman of Tomorrow, del escritor Tom King y la artista Bilquis Evely, la película sigue a Kara Zor-El, mejor conocida como Supergirl, quien une fuerzas con una inesperada compañera en un viaje intergaláctico de venganza y justicia cuando un nuevo enemigo golpea demasiado cerca de su hogar.
Hay que poner las expectativas en su lugar. Primero que nada, esta no es una película dirigida por James Gunn. El proyecto está a cargo de Craig Gillespie, director de Cruella, Lars and the Real Girl, Dumb Money y Fright Night. ¿Es esta la peor película basada en un cómic? No. ¿Va a cambiar la jerarquía del universo de DC? Tampoco. Lo que sí es, es una película bastante entretenida que se eleva enormemente gracias a la actuación de Milly Alcock, quien interpreta a una heroína con una carga emocional muy fuerte. Kara es un desastre emocional, entendemos su dolor y, aun así, sigue siendo una completa badass. Además, logra diferenciarse bastante de su primo, Superman, interpretado nuevamente por David Corenswet.
Hay múltiples momentos en los que Milly Alcock carga la película por sí sola y lo hace muy bien. Además, la química que tiene con Eve Ridley, quien interpreta a Ruthye Marye Knoll, una joven que recluta a Supergirl para ayudarla a vengar el asesinato de su padre a manos de Krem, funciona de maravilla y termina siendo el verdadero corazón de la historia.
Es curioso que en las dos películas que ha estrenado DC Studios hasta ahora, Krypto haya tenido un rol tan importante dentro de la historia. Aunque la trama es sencilla, hace un buen trabajo estableciendo quién es Supergirl para una audiencia general dentro de un escenario completamente diferente al de Superman.
La historia recuerda bastante a Mad Max: Fury Road, con un ligero toque de Flash Gordon gracias a su ambiente de ópera espacial. Sin embargo, después de leer el cómic, entiendo parte de las críticas hacia la dirección artística. Hay momentos en los que la película luce demasiado genérica si se compara directamente con el increíble trabajo visual de Bilquis Evely.
La película también marca el debut de Jason Momoa como Lobo y, para sorpresa de nadie, hace una gran interpretación del personaje. Lamentablemente, el villano, Krem of the Yellow Hills, interpretado por Matthias Schoenaerts, resulta bastante genérico. No obstante, cumple con su función al ser un villano despreciable en prácticamente todo lo que hace, incluyendo su diseño. A diferencia del cómic, aquí tiene una participación mucho más importante dentro de la historia.
¿Es Supergirl la peor película basada en un cómic? Para nada. Pero tampoco es una película que vaya a redefinir el género. Milly Alcock carga gran parte del peso de la historia y logra convertir a Kara en un personaje memorable. Aunque no alcanza el nivel de la película de Superman, no deja de ser una aventura entretenida. Y siendo sincero, creo que parte de eso se debe a que llegué con expectativas bastante moderadas. Lo que sí tengo claro es que cualquiera que diga que esta película es peor que la Supergirl de los años 80 probablemente la esté juzgando con demasiada nostalgia.




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